martes, 1 de febrero de 2011

¡Calderón del 25!

Dado que el presente año en curso no tiene ni bicentenario, ni mundial de futbol, ni feria de Fráncfort, nuestra noble mise en scène ha decidido para este 25 de mayo conmemorar los 330 años de la desaparición de Calderón de la Barca, autor aplaudido alguna vez en el empíreo del efímero.

Las instituciones políticas que en vista a las próximas elecciones deseen sumarse a los fastos de Calderón podrán hacerlo dejando sus lemas en la casilla de comentarios
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Desde ya aquellos seguidores que componen nuestra fuerza votante se sentirán compelidos a prestar su apoyo a los candidatos que sepan representar las promesas electorales más convincentes.

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A continuación unas líneas del gran teatrito del 25:


El Absurdo acomoda su butaca.
Invita a los suyos a ver la fricción
de la farándula de la ilusión
con que la Argentina machaca.
Las entidades rioplatenses
vitorean
y entre aplausos y serpentinas
ruegan
que nunca termine la función.


Para este año de elecciones:

¡Al Colón, al Colón
el actor albiceleste
ya no tiene parangón!


Y con el Teatrito en los corazones:

¡Calderón, Calderón,
la vigilia ya no garpa,
todo es sueño en construcción!


domingo, 2 de enero de 2011

La Flor

En la mitografía teatral de nuestra obra la Flor representa el ideal de belleza. El elemento, cercano a la tradición universal, continúa su consonancia con los conceptos del amor, la compasión, la paz, el paraíso y la relación con lo mejor y más armonioso de la naturaleza. Dentro del marco exclusivo del Teatrito, el origen de la Flor es narrado en una escena realizada durante la gira europea. En ésta la Llamita, en su búsqueda de sentido y consuelo ante las entidades adversas que la rodean, proyecta y da nacimiento a nuestra emblemática actriz desde el interior de su pecho.

Es necesario destacar un aspecto en la elección de la imagen: la Flor sale a escena vestida de peonía y muy de vez en cuando, como crisantemo. Es curiosa esta decisión por parte de la actriz cuando el entorno rioplatense habría sugerido una representación cercana a la flor del ceibo o al cardo pampeano. La primera de estas, estilizada y punzó, la segunda, aguda e intensa. En cambio la peonía asiática hace su entrada a los tablados con un perfil tibetano. Pensamos que una obra concebida para acompañar la llegada del segundo centenario de la Revolución de Mayo no pudo elegir una imagen más desconectada con este singular evento.

En muchos casos la presencia de la Flor es decorativa como podemos apreciar en numerosas apariciones (por ejemplo...). En los momentos en que nuestra actriz interpreta un papel más activo se calza dos piernas y sale a acompañar a la Llamita.